¿Seguro que recibes lo que estás pagando? Así se elige y se evalúa tu servicio de internet

El internet que tienes debería funcionar en toda tu casa, no solo en algunos espacios. Mira cómo asegurarte de que así sea y dile adiós a ese WiFi que se queda siempre estancado.

Pocas cosas son tan frustrantes como las fallas en el internet de tu casa. Los sitios web tardan una eternidad en cargar. Las películas y las series se caen cuando el héroe va a triunfar. Eres el único de tus amigos que no puede jugar en línea. Y las videollamadas con tu familia son una pesadilla borrosa y entrecortada.

De elegir el servicio de internet correcto (¿cuál es para ti el mejor o peor?) depende que tu conexión no sea una moneda al aire. Pero sobre todo, es importante que efectivamente recibas la velocidad de navegación por la que estás pagando y entiendas por qué sorpresivamente tu internet vuela un día, pero luego no funciona en tu cuarto, ni en la sala, ni en el segundo piso.

CÓMO ELEGIR ENTRE LOS PLANES DE INTERNET HOGAR

Imagina una autopista. Cuando compras un plan de internet básicamente lo que estás comprando es velocidad para andar en ella. Esa velocidad se mide en megas, que es lo que las compañías te venden. Y vas a encontrar ofertas desde 5 megas hasta 300 megas. Se trata de un rango amplio frente al que debes hacerte dos preguntas, además de consultar la experiencia de otras personas:

1. ¿Para qué vas a usar tu internet?

La idea es que tengas la velocidad suficiente para que tu experiencia sea ideal, hagas lo que hagas. Para ver series y videos en HD, recorrer las redes sociales y visitar tus sitios web favoritos no necesitas demasiadas megas. Pero si lo que necesitas es alimentar un sitio web, transmitir videos en vivo o jugar videojuegos en línea, vas a necesitar mayor velocidad para que funcione perfecto.

2. ¿Cuántas personas y dispositivos van a usarlo?

Ten en cuenta que cuando adquieres un paquete de megas mensuales, esa velocidad de navegación es compartida por todos los equipos que se conecten a tu red. Si vives solo tus dispositivos usan toda la velocidad. Pero si tienes compañía, debes tener una idea de cuántas personas se conectan en simultáneo, con cuántos dispositivos lo hacen y para qué los usan. De otra forma, todos van a competir por la velocidad y puede que ninguno obtenga suficiente.

RECIBE LA VELOCIDAD POR LA QUE ESTÁS PAGANDO

La historia se repite constantemente. Tú eliges un proveedor, ellos hacen la instalación y cuando el técnico se va de tu casa todo funciona a las mil maravillas, hasta que tu internet se hace lento e inestable unas semanas más tarde. “¿Por qué?”, te preguntas luego de perder el juicio poco a poco, apagar y encender el WiFi 10 veces, desconectar el router por 1 minuto y hasta reiniciar todos tus equipos.

Si es tu caso, aunque sea lo último que tu proveedor de internet estará dispuesto a admitir, es posible que ya no estés recibiendo la velocidad efectiva que contrataste. Y que la tuya sea una conexión que no te está entregando lo que te ofrecieron, aunque tú sigas pagando como si efectivamente lo hiciera (a algunas de estas personas ya les pasó).

El problema es tan común, que las compañías incluso te dan la opción de hacer una medición en línea. Sin embargo, para evitar suspicacias, lo mejor es que tú lo hagas usando una herramienta independiente. Prueba con nuestro speed test o Fast. Ambas son gratis y con un clic van a ayudarte a descubrir si estás recibiendo la velocidad de internet por la que estás pagando, o si deberías reclamarle a tu proveedor.

LAS EXCUSAS DE UN INTERNET LENTO

Cuando tu internet sea lento e intermitente vas a caer en las manos de servicio al cliente. Y cuando eso suceda lo más probable es que te encuentres con una de estas frases, conocidas en la jerga de los asesores como “factores de limitación”. Desconfía de ellas. Si bien tienen sustento, también son un último intento de defender lo que en el fondo puede ser un mal servicio:

  • “Otros equipos están interfiriendo con la señal”. Algunos dispositivos inalámbricos como monitores para bebé, parlantes o teléfonos pueden hacerlo. Pero puedes descartarlo muy fácilmente apagándolos y probando si la velocidad de navegación cambia.
  • “Los canales están saturados”. Sí, es muy común que los canales que usa tu red estén saturados por otras conexiones usando los mismos canales, disminuyendo la velocidad a ciertas horas. Sin embargo, también es una señal para buscar otro proveedor y cambiarte a un nuevo servicio (en Hey! podemos ayudarte).
  • “Está mal configurado el router”. Un problema teniendo en cuenta que probablemente fue la misma compañía la que hizo la instalación. Esto seguro requiere una visita técnica o buscar un nuevo proveedor que haga una buena configuración desde el comienzo.
  • “El problema pueden ser sus equipos”. Es cierto. Puede que alguna pieza se haya quemado o que lo que tiene es no es suficiente para llevar la velocidad a todos los rincones y dispositivos de tu casa. En este caso, de nuevo, puedes hacer pruebas para saber si el problema es tu conexión, o si efectivamente son tus equipos o la falta de ellos.

TIP ADICIONAL

Los muros de hormigón, las superficies metálicas y las estructuras metálicas pueden afectar el paso de la señal WiFi y disminuir la velocidad de navegación. Reubicar el router o utilizar repetidores de señal te permite amplificar la señal. Y tu compañía debería informarte de esa necesidad desde un principio.

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